jueves, 15 de marzo de 2012

La búsqueda


Es raro.
He estado aquí toda mi vida y me siento como una extraña.
Duele.
Camino por el mismo suelo, piso las mismas baldosas. Subo las mismas escaleras y miro por la misma ventana.
Toco con mis manos las mismas paredes mientras sigo adelante. Por ese pasillo largo, amplio, por el que corría y jugaba cuando era niña.
Recorro toda la casa, habitación por habitación, sin olvidar ningún rincón, no sea que de repente te haya dado por jugar al escondite conmigo y en el fondo todo sea una broma pesada.
En mi búsqueda me entretengo.
Abro los armarios, inspiro profundamente. Huele bien, huele a limpio, como siempre.
Cajones, donde hay libros, sábanas, ropa, maquillaje, joyas, recortes, pañuelos, fotografías.
Está todo donde siempre estuvo. No te has llevado nada, las maletas siguen en su sitio.
No debes haber ido muy lejos.
Puedo verte en todas partes y no estás en ningún sitio. Hasta te oigo hablar y reír.
Noto tu presencia en mi espalda, tu olor. Me giro bruscamente, no estás.
Pero yo se que no estoy sola, se que no te has ido, estoy convencida de que estás aquí y me he propuesto encontrarte.

Duele.
Es la primera vez que te llamo y no contestas.
No quiero que te vayas pero ya te has ido.
Y duele.
Como nunca antes había dolido.

Y me enfado. Y lloro. Y una rabia y una ira que no había sentido en mi vida se apoderan de mi.
Y es frustrante.
Y duele.
Porque yo quiero que estés aquí. No quiero tener que recordarte.

1 comentario:

Isia gey dijo...

Es muy duro perder a alguien que se quiere sea de la forma que sea. Espero que el dolor no dure más de lo debido pues sé q un tiempo es inevitable. Te felicito por haber sabido transmitir tu pérdida con el formato escrito y me despido.

un saludo