Pero según mi balance anual, el 2009 dejó mucho que desear, tanto que me he prometido a mi misma no volver a tener un año tan malo en lo que me queda de vida.
Los cambios, en la mayoría de los casos suelen ser difíciles y complicados, al menos, en mi caso. Y mis propositos de año nuevo tienen un nivel medio-alto de dificultad, pero como este año me he propuesto ser más optimista, no me importa (tanto) ese nivel si al final consigo superar mis metas.
Son metas típicas, sí, soy consciente de ello. Dejar de fumar, perder peso, hacer ejercicio, estudiar (de verdad, no mirar para los apuntes con cara de omg! o.O wtf!!), encontrar curro, formar un grupo de bluesrock y por último retomar mis pasiones perdidas (piintura, diseño y escritura).
No me gusta hacer propósitos, nunca me ha gustado y nunca los he hecho. Pero me gusta probar, investigar y experimentar las cosas en mi propia piel, por eso, según mi analisis del 2009 he decidido unirme a la causa (no perdida, espero). Viva el autoengaño. Ya veremos que habré hecho hasta diciembre de 2010.
● Foto: Yo, en nochevieja, gelatina de vodka en mano. Feliz.
♬ En mi cabeza suena Rock & Roll Machine, The Donnas.
